Querido presupuesto: ¡Hazme caso por favor!
Publicado en:Finanzas, General
Un presupuesto no es otra cosa sino una herramienta que nos ayuda a decirle a nuestro dinero qué es lo que tiene que hacer. En otras palabras, nos indica en qué rubros y cuánto debemos gastar hoy para lograr objetivos de más largo plazo. Sin embargo muchas veces el canalla parece no querer seguir nuestras órdenes y se sale de control a la menor provocación ¿Por qué razón sucede esto?
- Olvidamos los pequeños gastos. Presupuestamos renta/hipoteca, gasolina, colegiaturas pero no presupuestamos los pequeños “premios” diarios, la cajetilla de cigarros, el capuchino mañanero, la visita a la “tiendita”. Todos estos gastos parecen insignificantes pero, por su recurrencia, tienen gran impacto en nuestro presupuesto.
- Dejamos a un lado gastos anualizados como impuestos, primas de seguros, regreso a clases, etc. No nos engañemos, nos guste o no tendremos que pagarlo y qué mejor que prevenirlos con tiempo. Si todos los años pagamos inscripciones y útiles entonces ¿Por qué esperar hasta el último momento para “tronarnos los dedos”?
- Planeamos solo para los días soleados. Deseamos que la vida sea color de rosa donde las cosas sucederán tal y como deseamos. “Que ese cliente difícil pague a tiempo”, “Que nuestro jefe se ponga guapo con los bonos semestrales” y a partir de ahí hacemos presupuestos. Pero ¿qué tal si nuestro cliente cambia de opinión, despiden a nuestro jefe o nos rompemos una pierna? No planear solo para lo bueno sino también para lo malo puede evitar grandes descalabros en nuestros bolsillos.
- Dejamos de ser flexibles. Recuerda que eres tú quien le dice a su dinero qué es lo que tiene que hacer y no al contrario. Podemos permitirnos el lujo de hacer cambios en el camino y destinar recursos a dónde queramos. Las reglas inflexibles solo ayudan al sentimiento de frustración y a abandonar nuestras metas. Si las circunstancias cambian, entonces el presupuesto cambia.
- Preocuparnos demasiado por la forma y no por el fondo. Confieso que nuestro presupuesto no es otra cosa sino un archivo de Excel cuya página actualizada se imprime y se pega a un lado del refrigerador, tan tan. Existen programas muy interesantes y llenos de funcionalidades pero recuerda el dicho “basura entra, basura sale” No importa lo bueno que sea el programa, lo importante son nuestras decisiones y el registro certero y constante.
- Seamos realistas. Si realmente amas el manicure spa o los zapatos finos, presupuéstalos, no se trata de robar o mentirse a uno mismo. Acepta aquello que no estás dispuesto a cambiar y presupuéstalo. Vive en paz el manejo de tú dinero.
- La perfección inmediata no existe. El primer presupuesto pueden no ser 100% exacto, no importa, mejóralo pero no lo dejes. La práctica te llevará al presupuesto ideal.
Tomar el control de nuestro dinero puede requerir tiempo y esfuerzo, pero la satisfacción de lograrlo y la paz mental asociada nos permiten enfocar nuestra energía hacia nuevas metas y oportunidades.
Enlace: KarlaBayly.com
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