Estira tu dinero, optimizando tu administración sin sacrificar, en la medida de lo posible, tu nivel vida
El 2009 fue un año complicado, en términos económicos, para los hogares mexicanos. Y la expectativa del ciudadano común es que difícilmente habrá cambios positivos en el 2010. De acuerdo al Índice de Confianza del Consumidor (ICC) -de diciembre de 2009- elaborado en conjunto por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y el Banco de México, las familias consideran muy difícil comprar bienes de consumo duradero porque la situación económica de sus integrantes se encuentra muy deteriorada, y no ven expectativas favorables para los siguientes 12 meses.
Definitivamente, las crisis no son algo que desconozcamos los mexicanos, las hemos padecido periódicamente desde la década de los setenta. Pero la que estamos sufriendo actualmente ha sido una de las más severas en términos de empleo y afectación al ingreso. Cientos de miles de familias sufrieron la pérdida de su fuente de ingreso, y quienes la conservaron también han tenido que enfrentar el deterioro de sus flujos monetarios por diversas razones. En resumen, el dinero se volvió un bien escaso para muchos hogares, y en este sentido, paulatinamente se han venido transformando los hábitos de gasto, consumo y ahorro de la gente que busca “estirar” su dinero, optimizando su administración sin sacrificar, en la medida de lo posible, su nivel vida.
Ahora somos más cautelosos en el gasto que realizamos porque estamos conscientes de que pueden presentarse eventos inesperados que pongan en aprietos las habilidades administrativas de las familias.
LAS LECCIONES
Cubre Riesgos:
Pese a la crisis, la industria del seguro no sufrió una caída dramática en las pólizas de seguros, de hecho, según los expertos estos productos son algunos de los que priorizó la gente para mantener el año pasado, destacaron los seguros de gastos médicos y los de vida. Quizá algunos bajaron su cobertura, pero los mantuvieron pues en etapas de bajos ingresos, contar con un seguro que ayude a hacer frente a eventualidades financieras es imprescindible.
Recuerda que nada es para siempre:
El clima de estabilidad económica y financiera que se registró del 2001 al 2007 y que se reflejo en la reducción en las tasas de inflación e intereses, abrió la llave del crédito de largo plazo (hipotecario), e hicieron su aparición las ofertas para comprar a meses sin intereses. No había, internamente, nada que nos alertara de posibles problemas, por lo que las familias tomaron crédito sin mucha planeación. De repente todo cambió. La crisis financiera global impactó bruscamente los bolsillos de los mexicanos. Esa es la primera lección: en economía nada es eterno, su comportamiento es cíclico porque periódicamente se repiten las fases de auge, recesión, contracción y recuperación; y esta crisis no esperada –pero para algunos la más severa de los últimos 70 años-, nos enseñó que aun en etapas de bonanza debemos llevar una óptima administración de la economía familiar, y conformar un “fondo financiero” que dé fortaleza y equilibrio a nuestras finanzas.
Cero derroche:
La gente es cada vez más consciente de la repercusión que tienen sus decisiones financieras en su vida familiar; por ello, su respuesta a esta crisis ha sido de cautela, comprando lo necesario. Esto implica vivir con austeridad pero sin tacañerías; es decir, ser consciente de las limitaciones económicas que se tienen y ajustar el consumo a las posibilidades reales de la familia.
Hay quien va por la vida actuando de acuerdo a la siguiente frase: “no te preguntes qué necesitas comprar para cocinar lo que se antojó, mejor pregúntate qué tienes y qué puedes hacer con ello”. Este es un claro ejemplo de cómo utilizar de manera óptima nuestros recursos y evitar el derroche.
Querer llevar un estilo de vida que escapa a nuestras posibilidades económicas, a la larga es financieramente insostenible. Si te quedaste sin empleo, sería mala idea insistir en tomar un crédito e irte de vacaciones con toda la familia porque tus amistades también lo van a hacer. Hacer gastos innecesarios cuando no se dispone de recursos propios para hacerlo es muy mala decisión, pero malgastar el dinero de otros (a través del crédito) afecta estructuralmente la salud de las finanzas familiares. En contraparte, llevar una finanzas ordenadas, sin excesos, permite mejorar la calidad de vida de la familia a través del ahorro y la inversión, de otra manera, nosotros mismo estamos eliminando nuestra capacidad de generar riqueza y calidad de vida.
Evita compras por impulso:
Cada decisión de compra debe ser razonada y avalada con números que respalden su factibilidad; es decir, a través de la elaboración de un plan financiero, debemos cerciorarnos de que realmente tenemos los recursos para adquirir cualquier bien o servicio, ya sea a meses sin intereses, pagos fijos o con la tarjeta de crédito. Hay que evitar las compras por moda o impulso. Hoy muchos mexicanos ya vamos al supermercado con la lista de compras y nos apegarnos a ella, además de planear la compra de ropa y calzado, y por supuesto, de bienes de consumo duradero. De hecho, aunque las ventas de diciembre de autoservicios y tiendas departamentales repuntaron por estacionalidad (comportamiento similar en este mes del año), éstas observaron niveles lejanos a los reportados en diciembre de 2007 y 2008. La gente priorizó el cuidado de su dinero, por lo que pese a las ofertas y los planes de compra a plazo -con y sin intereses que inundaron el mercado- el gasto fue menor.
Encontrar el equilibrio financiero personal equivale a tomar el control de las decisiones de cada gasto realizado en función de los ingresos que se tienen. La clave está en clasificar cada gasto en básico, necesario e imprescindible, y en ese orden tomar la decisión de realizar o no la compra de bienes y servicios.
Destina al pago de tus deudas sólo el 30% de tu ingreso neto
No te endeudes irresponsablemente:
Esto implica utilizar el crédito (en todas sus manifestaciones) pero con la certeza de que podemos pagarlo, y que lo que vamos a adquirir contribuirá a incrementar tu patrimonio. Excederse en este rubro es poner en peligro las finanzas familiares, sobre todo en situaciones de estrés financiero como el que actualmente continuamos enfrentando los mexicanos. Tomar crédito no es una decisión equivocada cuando se utiliza de manera responsable y con planeación. No hay que rehuirle sino diseñar una estrategia deudora inteligente: a) Planea, el presupuesto (ingresos menos gastos) nos indica si podemos o no tomar una deuda. No te endeudes por endeudarte, cada nueva obligación financiera debe ser pensada y evaluada frente al presupuesto o el plan financiero que te has trazado para este año y en el largo plazo; b) Destina al pago de tus deudas sólo el 30% de tu ingreso neto (después de impuestos) personal o familiar, si ya rebasaste este límite no tomes ninguna otra hasta no liquidar las que tienes vigentes; c) Elige la deuda con menor costo (tasa de interés y comisiones), para eso el Costo Anual Total (CAT) es un buen indicador. Los préstamos de las empresas suelen ubicarse entre los que ofrecen las condiciones más benignas, si tienes la opción aprovéchala; d) Las deudas tomadas a través de la tarjeta de crédito puede llevarte varios años liquidarla si sólo pagas el mínimo o un poco más. Úsala pero paga todo al final del mes, forma parte del 27% de usuarios de tarjetas de crédito que pagan cada mes el 100% de su deuda (totaleros) y que, por tanto, tienen acceso a tasas de interés más bajas y varios beneficios más; e)En el caso de deudas en hipotecas o autos, procura adelantar lo más que puedas por concepto de enganche, así tu mensualidad y plazo de pago pueden ser menores, al igual que el costo financiero de la deuda.
Ya aprendimos lo que sucede cuando recurrimos al crédito sin planeación. Por algo en los últimos dos años alrededor de 1.7 millones de personas tuvieron que reestructurar sus créditos con los bancos. Vive tranquilo realizando un buen manejo financiero personal.
En los últimos dos años alrededor de 1.7 millones de personas tuvieron que reestructurar sus créditos con los bancos.
Busca más y mejores alternativas de ahorro e inversión:
Ahorra e inverte con objetivos definidos, pues eso te ayudará a saber cuánto necesitamos ahorrar, en qué plazo y qué instrumentos debemos elegir (de acuerdo a su rendimiento) para alcanzarlos. Esta crisis demostró que quien cuenta con ahorro financiero, tiene la fortaleza para enfrentar contingencias de diversa índole: desempleo, incremento en costo de la deuda (tasas de interés), impuestos e inflación (precios). Pero ojo, buscar mejores opciones financieras nos exige conformar una cultura financiera más sólida.
Enlace: Condusef
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